Todos los mapas que trazo representan mi cuerpo, un cuerpo que, en definitiva, es el mismo para todos.
Pero "Todos" arrasó otros mundos, al menos uno.
En el otro mundo -otro mundo tal vez-, una parte de mi conciencia me susurraba que tenía que seguir cavando.
Esparcidos del sótano al desván estaban los elementos dispersos de un teatro de marionetas, un castelet, como se le llama.
En el interior de la funda de una marioneta de madera, las palabras :
Malo si no hablo. Si no me comunico. Culpable.
¿Una fuerte necesidad de escribir o pensar?
Todo lo que necesitamos es buen tiempo.
Que no hay demasiados horrores. Sí, pero hay muchos.
Mejorar. Mejorar.
¿Qué me aflige?
Un pretexto para mis textos. La historia se va por el desagüe.
Volver a la normalidad. ¿Dónde anida la melancolía?
Abunda la tristeza. ¿Hacia dónde?