Riqueza creativa: la buena fortuna de los artistas
Riqueza a su alcance
He puesto una imagen de media naranja en esta página. Es media naranja que he escaneado y retocado.

Media naranja obtenida de una naranja entera que compré; tal vez con mi dinero de Assedics - ¿cómo saberlo?
El dinero disuelve su origen cuando se mezcla con dinero de otras procedencias. Según la ley de propiedad intelectual, soy el autor de la imagen de esta media naranja. Me pertenece.
Cualquiera puede utilizarlo si yo se lo autorizo. Eso es lo que significa ser autor a ojos de la ley. Creé una imagen de media naranja y me convertí en autor. Me convertí en el propietario de esta imagen. He creado riqueza. La poseo. Puedo venderla o prestarla. El hecho de que cualquiera pueda hacer una imagen idéntica o inspirada en ella está abierto al debate. Nadie tiene derecho a plagiar esta imagen de forma demasiado evidente sin citar la fuente de inspiración y a su autor. Esta imagen está protegida espontáneamente por su propia existencia. Puedo registrarla en el INPI al igual que el logotipo de mi marca. Puedo emprender acciones legales contra cualquiera que infrinja estas normas. Me he convertido en propietario al mismo tiempo que en creador.
¿De qué nos quejamos? El capital y las obras de la mente van siempre unidos.
La riqueza está a su alcance. Todo lo que tienes que hacer es...
Ya sabíamos que el mercado del arte es un negocio jugoso.


