¿Por qué cuando entro en un teatro me quiero ir? ¿Por qué cuando abro un libro al azar me muero de ganas de cerrarlo? ¿Por qué me cuesta permanecer en mi butaca ante las imágenes del cine, su historia desarrollándose y sus actores desfilando? ¿Por qué me resulta imposible escuchar varias piezas musicales al mismo tiempo? ¿Por qué me ahogo en la cultura? Un objeto más. Un libro más. Una reflexión más. Una contaminación más. El individuo crea, el individuo inventa, el individuo vive, el individuo contamina. Su existencia contamina. La especie humana sólo puede contaminar lo que se considera virgen antes de su intervención. Este es el precio de su existencia. Quiero un cuerpo que me lleve y piernas que caminen. No quiero saber quién eres en el fondo si es a condición de tener que enfrentarme a tu simpatía superficial. Soy una suma de bulto que ya no soporta el orden estéril del pensamiento. Detenga sus productos. El chicle de Hollywood o Las Pléyades, me da igual. Pero verá, no tengo una pistola que sacar del bolsillo para decírselo. Ni bolos, ni Colombine. Adversidad ¿estás ahí? Un disparo para el sí, dos disparos para el no. La civilización es mejor que la cultura. Estimado brigadier, mi civilización es mejor que tu cultura. Pero no has entendido que todo es cuestión de horas, de días, de contexto. Que dentro de un tiempo no me reconocerás. Que no me saludas. Ahora mismo me tienes en tus brazos. ¿Qué significará eso mañana, dime? Negación de la sociedad. El que me hace un regalo me obliga... y me aflige.
Llora por tu semilla. Llora por tu sentencia antes de que suceda... Gracias a que me deshago de mi producción escrita diaria esparciéndola por los distintos nichos de mi creación, a veces consigo hacer algo con ella. Cada día me aseguro de traer un camión cargado de ella, que descargo en estas páginas para no tener que pensar más en ella. Así hago fértil mi tierra y agoto mi necesidad de escribir, que sería como un excedente de semillas. A cambio, recibo un pago cuando se me ocurre una idea, un deseo, una voluntad de concretar algo que dé forma a una creación. Pero el vínculo directo, de mi cabeza a la creación; no, eso no es posible. Ansío libertad. No puedo trabajar eficazmente bajo coacción... ni siquiera la mía.


